En México a los caricaturitas que hacen caricatura política se les llamaba "moneros" porque "hacían monitos" refiriéndose a que hacían caricaturas de personajes de la vida púclica. Esta es una palabra que hicieron suya y hoy en día prácticamente todo caricaturista político se refiere a sí mismo como monero. El trabajo de los moneros cobró relevancia en un contexto en que gran parte de la población mexicana era analfabeta, por lo que las caricaturas en los periódicos y revistas más allá de entretener, también buscaban informar y politizar a la población. Los dibujos y el uso de un lenguaje cercano a la sociedad convirtieron a la caricatura en una forma de comunicar veloz y efectiva.
Jorge Meléndez Preciado bien dijo que “El que no entienda la importancia de la caricatura en México no ha comprendido las transformaciones que hemos tenido desde El Hijo del Ahuizote, en la Reforma, en la Revolución y en estos tiempos. Los transformadores reales para que haya una apertura, no como la que decíamos política, para mí han sido los moneros.”
Es decir, esta forma de divulgación y su impacto no es nueva en México y caricaturistas contemporáneos como Rius (Eduardo del Río) entendieron su responsabilidad socia. Como menciona Rangel en su nota para Gaceta Veintidos del sitio de Canal22: "la consigna de politizar a la gente tuvo en Rius una dimensión pedagógica", y es que Rius se interesó por difundir y hacer accesible diferentes temas que le interesaban y creía la gente debía conocer. Y si bien, eso se aleja de la postura de que la caricatura política se acerca más al periodismo que al arte, podemos jugar con la idea de que, para saber politizar hay que saber (o querer) educar.
Referencias
- Rangel, A. (s.f.) Rius, el monero pedagogo. https://gacetaamigos.canal22.org.mx/gaceta22_93/el-librero-rius-el-monero-pedagogo.html#:~:text=Los%20temas%20de%20su%20interés,que%20era%20ese%20tal%20Rius.
- Boletín UNAM (2021) https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2021_764.html